Libro: Mujeres Libres.

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  • El anarquismo y la lucha por la emancipación de las mujeres


    Martha Ackelsberg.
    Sobre la base de un estudio riguroso y profundo de las condiciones sociales y políticas que permitieron el surgimiento de un movimiento emancipatorio de mujeres en la España revolucionaria del 36, Martha Ackelsberg analiza a fondo las razones que llevaron a un numeroso grupo de mujeres del ámbito libertario a la creación de Mujeres Libres, los problemas, temas de disputa y relaciones que mantuvieron con el Movimiento Libertario y sus discusiones internas, objetivos y funcionamiento.

    Martha Ackelsberg es catedrática de Ciencias Políticas y miembro del Women's Studies Program Commitee del Smith College, donde imparte cursos de teoría política, política urbana, militancia política y teoría feminista. Ha publicado artículos sobre Mujeres Libres y sobre las mujeres en el movimiento anarquista español en Feminist Studies, Radical America, Our Generation, International Labour and Working Class History y Communal Societies. Sus trabajos forman parte también de numerosas antologías sobre la militancia política de las mujeres en los Estados Unidos, sobre el proceso de cambio de las estructuras familiares y sobre el feminismo judio. 
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    En 1936, unos grupos de mujeres de Madrid y Barcelona fundaron “Mujeres Libres”, organización dedicada a la liberación de las mujeres de su “esclavitud de ignorancia, esclavitud de mujer y esclavitud de productora”. Aunque duró menos de tres años,“ Mujeres Libres” movilizó a más de veinte mil mujeres y desarrolló un vasto programa de actividades diseñadas para capacitar a la mujer como individuo al tiempo que se construía un sentimiento de comunidad. La autora hace un estudio muy riguroso de “Mujeres Libres”, basándose en documentación histórica y en testimonios de las mujeres anarquistas que pertenecieron a “Mujeres Libres” y siguen vivas hoy en día; así, las mujeres que aparecen en este libro, bien entrevistadas o bien como protagonistas de “Mujeres Libres” son: Suceso Portales, Lola Iturbe, Mercedes Comaposada, Azucena Fernández Barba, Enriqueta Fernández Rovira, Sara Berenguer Guillén, Teresina Torrellas, Conchita Guillén, Amada de Nó, Pepita Carpena, Soledad Estorach, Pura Pérez Arcos.

    Las fundadoras de “Mujeres Libres” fueron: Lucía Sánchez Saornil, escritora y poeta, Mercedes Comaposada, abogada, y Amparo Poch gascón, médica. El libro, además de estar muy bien documentado hace una labor ingente de visibilización de las mujeres, puesto que todas estas mujeres emprendedoras y luchadoras de la emancipación de la mujer fueron “secuestradas” de la historia de España, tanto por los vencedores de la Guerra Civil, como por los propios anarquistas que nunca les dieron la importancia que realmente tuvieron. Esta obra es muy completa en cuanto a la descripción de la política del momento en España y también en cuanto al movimiento libertario que protagonizaron los y las anarquistas; movimiento que, en su momento, fue ejemplo para todos y todas los anarquistas del mundo y en el que se incluyó “Mujeres Libres”, como organización de mujeres que tuvieron que luchar contra todos los obstáculos posibles. Leer este libro es una buena oportunidad para repasar todo el movimiento anarquista en España, pero no me voy a detener en los capítulos en que se habla de movimientos políticos en general, sino que centraré mi reseña en lo referido a “Mujeres Libres”.
    La obra se desarrolla alrededor de tres puntos de interés (puntos que, por cierto, coinciden con las preocupaciones que han mostrado los movimientos feministas a lo largo de toda su historia):
    • COMUNIDAD.
    • CAPACITACIÓN
    • DIVERSIDAD.
    Creían firmemente que el desarrollo del individuo sólo podía tener lugar dentro de comunidades y organizaciones que reconocieran y valoraran la diversidad de sus componentes. Haciendo un paralelismo, hay que destacar que las investigaciones feministas contemporáneas exploran qué lugares ocupan las redes de mujeres, la comunidad y las relaciones de grupo en la vida de las mujeres, tanto en el pasado como en el presente. “Mujeres Libres” intentó desarrollar estrategias de capacitación que permitieran a las mujeres tomar conciencia de sus propias capacidades.
    El capítulo I del libro versa sobre la revolución anarquista y la liberación de las mujeres, en este sentido y centrándonos en cuestión de las mujeres, es importante decir que, como ocurrió con los movimientos socialistas en toda Europa, muchos anarquistas abordaron el tema de la subordinación de las mujeres como algo secundario a la emancipación de los trabajadores, como un problema que sería resuelto en “el día después de la revolución”, esto se lee expresamente en una carta que Lenin escribió a Clara Zetkin, donde dice: “Si, todo lo que dices sobre la emancipación de las mujeres está muy bien. Un objetivo muy bueno, pero para después”. Esto llevó a que “Mujeres Libres” encontrara también obstáculos dentro de su propia organización libertaria y a que tuviera que hacerse un sitio con gran esfuerzo.
    En el capítulo II, titulado “ La movilización de la comunidad y la organización sindical”, se hace un recorrido por las movilizaciones y el papel de la mujer en los sindicatos a finales del XIX y primer tercio del S. XX, justo antes de la guerra civil. Se pone de relieve que, a pesar de su papel activo en los sindicatos, las mujeres estaban casi sin representación en los altos cargos de los sindicatos y encontraban obstáculos para su labor de emancipación; son muy ilustrativas las palabras de Enriqueta Fernández Rovira a este respecto: “ Siempre creí que las mujeres tenían que emanciparse.
    Que nuestra lucha era, y todavía es, algo más que la simple lucha contra el capitalismo... Solíamos hablar mucho de esto, insistíamos en que la lucha no sólo se hacía en las fábricas, en las calles, o incluso en los ateneos: tenía que llegar al hogar. A veces, los chicos se reían y se burlaban de nosotras cuando decíamos tales cosas. Decían que era la lucha de todos y que todos debíamos luchar juntos. Pero yo les contestaba que no, que no sólo era eso. Necesitábamos expresarnos por nosotras mismas, ser quienes somos y lo que somos. Que no estábamos intentando quitarles nada, que necesitábamos desarrollarnos y exigir nuestros propios derechos.”
    El capítulo III explica los antecedentes de “Mujeres Libres”. Se expone el contexto político y social de la guerra y también las acciones del anarquismo español en los años de la guerra y su posterior fracaso.
    En el capítulo IV asistimos ya a la fundación de “Mujeres Libres”. Aunque la federación nacional de “Mujeres Libres” no se formó oficialmente hasta 1937, su revista apareció por primera vez en mayo de 1936. Las fundadoras de “Mujeres Libres” eran todas militantes del movimiento anarcosindicalista y querían el establecimiento de una organización que luchara de forma directa por la emancipación de las mujeres. La fundación de “Mujeres Libres” dio lugar a encendidos debates políticos que se reflejan en este capítulo, es una de las partes más interesantes del libro en cuanto a fundamentos teóricos de la organización; fueron debates públicos que llevaron a la reflexión de hombres y mujeres sobre la emancipación de la mujer; en este sentido son importantísimas las declaraciones de Lucía Sánchez Saornil, que representan las bases teóricas de Mujeres Libres.
    En resumen, podríamos decir que lo que pretendía“ Mujeres Libres” era la preparación de las mujeres para que pudieran, en situación de igualdad, trabajar por una sociedad nueva junto a los hombres; además afirmaban que las mujeres hacían frente a una subordinación específica que requería una atención especial. De todas formas, no se unen al feminismo, incluso muestran un rechazo abierto a él por dos razones: primera, porque ya entonces el movimiento feminista había sido desprestigiado públicamente (como sucede hoy en día) y segunda y más importante para las anarquistas, que el feminismo abogaba por una igualdad de la mujer pero dentro de los esquemas sociales y políticos existentes, y las anarquistas luchaban por una sociedad radicalmente diferente, no querían las estructuras ya existentes y echaban en cara al feminismo que no luchara por esa ruptura; lo veían como un movimiento de burguesas.
    En otoño del 36, “Mujeres Libres” había ya empezado a establecerse como organización independiente, con metas y programas que la diferenciaban de las demás organizaciones de mujeres de izquierdas y, hasta cierto punto, del resto de organizaciones del movimiento anarcosindicalista. Era necesaria una organización dirigida por mujeres y para las mujeres, una organización consagrada a superar la subordinación de las mujeres en todas sus facetas. Estos programas incluían clases para erradicar la ignorancia y el analfabetismo, cursos de aprendizaje industrial y comercial, así como grupos de concienciación diseñados para capacitar a las mujeres e infundirles el conocimiento y la confianza que necesitarían para participar como ciudadanas de pleno derecho en la sociedad revolucionaria. Estos programas debían ser organizados de modo federado y no jerárquico, y serían un ejemplo de las capacidades de las mujeres para obrar autónomamente con el objetivo de contribuir a la transformación social.
    El capítulo V, titulado “ Educación para la capacitación: la preparación es revolución”, expone las diferentes actividades llevadas a cabo por Mujeres Libres, así como sus ideas respecto a diferentes temas de interés para las mujeres. Las actividades educativas puestas en marcha fueron muchísimas y todas ellas tenían los mismos objetivos:
    • Crear una fuerza femenina consciente y responsable que actúe como vanguardia del progreso.
    • A este efecto establecer escuelas, institutos, ciclos de conferencias, cursillos especiales, etc., tendentes a capacitar a la mujer y a emanciparla de la triple esclavitud a la que ha estado sometida, esclavitud de ignorancia, esclavitud de mujer y esclavitud de productora. Ya en 1938, en boca de las fundadoras de Mujeres Libres se escuchó la reivindicación de “A igual trabajo, igual salario”.
    En el capítulo IV se da un repaso a las demás organizaciones de mujeres existentes y se ponen de relieve las semejanzas y diferencias con Mujeres Libres.

    Conclusión

    La autora hace un análisis de las semejanzas de la organización “Mujeres Libres” con el feminismo: las personas no existen como seres aislados, la importancia de la comunidad, la idea de emancipación, las redes de mujeres, la acción política, etc.
    “Mujeres Libres” nos sirve para conocer el papel que jugaron las mujeres anarquistas en la emancipación de las mujeres y su lucha constante en contra de la subordinación de las mujeres, son un ejemplo de tantas y tantas luchas de mujeres que fueron silenciadas en España por un régimen y una sociedad patriarcal que nunca reconoció el papel de estas mujeres en la historia de nuestro país. Obra importantísima, en mi opinión, para el conocimiento y la visibilidad del trabajo de las mujeres en España en pro de la emancipación y la libertad.
    Me gustaría terminar con las palabras de de las anarquistas de “Mujeres Libres” que aún vive: “ Fueron los primeros pasos hacia la emancipación de la mujer. Primeros pasos que quizá no pudieron ser grandes porque vino la guerra, y el exilio... La sociedad se ha transformado. Son nuestros hijos los que tienen que marcar el paso ahora y ser los protagonistas de los nuevos modelos. Pero el objeto de nuestros recuerdos, esa lucha tan pura...¿es posible que haya servido de algo?”

    Marian Moreno Llaneza.

    2 comentarios:

    Tatiane Menezes dijo...

    companheiras, vocês disponibilizam o livro em PDF ou outro meio?

    ruhkilljoy dijo...

    Buenas, me preguntaba si podríais incluir el pdf del libro, ¡no lo encuentro por ninguna parte! Gracias de antemano.

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