Mujeres Libres: Articulo de Purificación Eisman.

Hubo una vez unas mujeres con ideales libertarios que vieron la necesidad de ayudar a otras. Sabían que para transformar la sociedad debía pasar necesariamente por formar y preparar a aquellas mujeres que vivían en inferiores condiciones. Eran momentos en los que la supervivencia era muy dura y a las mujeres se las consideraba ciudadanas menores de edad, sin capacidad de decisión y cuya vida sólo estaba asociada al trabajo doméstico, al campo y a la procreación. 
Se estimaba que alrededor del 80% de la población femenina era analfabeta, lo que la situaba en la marginalidad.

Así que estas mujeres libertarias se organizaron para intentar acabar con la injusticia que marcaba la desigualdad entre sexos. Prepararon programas y actividades que contribuyeron al desarrollo intelectual de estas mujeres, haciendo cursos de alfabetización, y aprendizaje industrial y comercial, con vistas a su incorporación profesional y capacitarlas, para que se les permitiera trabajar junto al hombre en igualdad de condiciones. Trataron de mejorarles la vida, convertirlas en mujeres más felices, en mujeres emancipadas.
Esta organización libertaria anarcofeminista llegó a movilizar a más de veinte mil mujeres en la zona republicana y supuso el nacimiento del feminismo proletario en España. Pero esta historia recobra más valor si la situamos en la II República, en plena guerra civil en 1937, porque estas mujeres, además de los programas de acción y concienciación, además, lucharon en el frente.

Este año se celebra el 75 aniversario de la Federación Nacional de Mujeres Libres. Sus fundadoras: Lucía Sánchez Saornil, escritora y poeta, Mercedes Comaposada, abogada, y Amparo Poch Gascón, médica y con la colaboración de otras muchas, crearon esta organización autónoma, ajena a la estructura de la CNT y muy avanzada a su época, pues considerando el momento que se vivía, hicieron mucho más de lo que las condiciones les permitía.
Pero este idílico proyecto sólo duró unos años. Cuando acabó la guerra civil en 1939, muchos de aquellos sueños y proyectos quedaron aplazados para el futuro, y el restoÉ lo conocemos muy bien porque figura en los libros de texto. Pero los logros del trabajo de estas mujeres pioneras y valientes no son estudiados por los escolares porque esta parte de la historia quedó silenciada, quedó secuestrada.

El legado que dejaron nuestras antecesoras hoy está recogido por Dones Lliures, militantes de CGT, cuyo trabajo va dirigido en dar continuación a lo emprendido y mejorar los derechos de las mujeres.
Derechos que hoy vemos peligrar por la política de recortes que el Gobierno está aplicando, lo que deja en evidencia la vulnerabilidad de la mujer, que en definitiva es a quien más directamente repercute estos recortes en ayudas asistenciales y en derechos sociales.

Todavía nos queda mucho por recorrer y tenemos frentes abiertos como sabemos muy bien: la absurda discriminación salarial en comparación con el hombre que supone, en algunos casos, hasta un 30% menos de sueldo, empleos precarios donde la mujer cobra menos del salario mínimo interprofesional y además, hay que tener presente que las mujeres soportan históricamente las tasas más altas de desempleo y otros etcéteras en relación al marco laboral.

En otro aspecto, sería imperdonable en una fecha como la de hoy, no mencionar la lacra social que venimos arrastrando consecuencia de un patriarcado ancestral: las muertes de mujeres que todavía se suceden en manos de sus parejas o exparejas, lo que deja en evidencia un maltrato oculto (la mayoría de estas mujeres no lo habían denunciado) y que las leyes y las medidas que se aplican son cortas e insuficientes. El terrorismo machista tiene raíces profundas.

Pero no sería justo acabar este artículo sin dejar de mencionar las conquistas conseguidas. La mujer tiene hoy una posición destacada y merecida en el mundo de las ciencias, las letras, las artes y el deporte, además, como sabemos muy bien, ocupa puestos de relevancia en la política y en algunas empresas.
Nuestras antecesoras dejaron abiertas las puertas al conocimiento, la luz y la esperanza y estas puertas ya nunca se podrán cerrar.

PURIFICACIÓN EISMAN
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75 aniversario del congreso de Mujeres Libres: Sé Libre y Lucha.

En agosto de 1937 se celebró, aquí en Valencia, el primer y único congreso de la agrupación Mujeres Libres de la Confederación Nacional del Trabajo.
Setenta y cinco años después, a pesar de haber superado las 20.000 afiliadas y haber modificado la mentalidad de numerosas mujeres durante su vigencia, ha sido una de las grandes desconocidas de nuestra historia.

Pero aunque la gran historia las haya ocultadas durante todos estos años, y salvo honrosas excepciones no aparezcan en ninguno de los innumerables textos que se refieren a ese período, la pequeña, la que se escribe cada día con la vida de cada uno, nos ha dejado su huella indeleble.
Fueron vanguardia en las reivindicaciones de derechos para las mujeres: hicieron una labor ingente en la alfabetización de las obreras y campesinas; crearon escuelas y guarderías; abordaron el tema de la prostitución sin los prejuicios cristianitzants que han estigmatizado a quien la ejercen, y sin las demagogias que apoyan más a quien se lucran de ella que a quienes la padecen; trataron la sexualidad con la sencillez y naturalidad con que no ha sido nunca más abordada, lejos de los tabúes y las beaterías a que nos tienen sometidas las religiones; defendieron el aborto libre en unos tiempos en que nadie se atrevía ni a imaginarlo ... Y luchando codo con codo con sus compañeros, pero creando su propio espacio para reivindicar y encontrar la solución a la discriminación que sufrían.
En este 8 de marzo, en el setenta y cinco aniversario de su congreso, me pregunto qué pensarían ellas los "avances y retrocesos" que hemos conseguido las mujeres; que habrá pensado Maruja Lara, fallecida en estos días de carreras policiales; qué pensará Concha Liaño desde Caracas.

Y me pregunto qué dirían de quien recién parida se incorpora a su trabajo, "para dar ejemplo", y de quien nada más iniciar su andadura en un ministerio con competencias en igualdad reduce la violencia machista en agresiones en el ámbito familiar , o de quien dirige unos cuerpos de seguridad que se dedican a pegar a menores e invierten la justicia, haciendo del agresor a la víctima; qué dirían de quien rige el ministerio que pulverizará la escasa conciliación con la penúltima reforma laboral.

Malos tiempos corren para los derechos de las mujeres, como malos fueron los suyos. Pero ellas encontraron el camino para ser "insolentes", como le gusta decir al director de cine Juan Felipe en su documental "Indomables", y encontrar la vía de hacer su sueño realidad y de mantener la llama de la utopía hasta a sus muertos.

Y por esto, siguiendo su ejemplo sólo podemos decir una cosa estos días: Sé Libre y Lucha.

Emilia Moreno de la Vieja, CGT-Universidad de Valencia 
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De toda la vida.

De toda la vida (Lisa Berger y Carol Mazer, 1986) es un documental sobre la organización Mujeres Libres que narra, a través de entrevistas, su participación en la guerra civil española y su lucha día a día como anarquistas y como mujeres, en la guerra y en la revolución. Las protagonistas hablan sobre cómo se involucraron en la guerra, sobre sus relaciones con otras organizaciones anarquistas y sobre su vida desde entonces. Décadas después, Mujeres Libres es todavía un modelo de feminismo revolucionario.

[Faltan los 5 últimos minutos]
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Emma Goldman: una mujer sumamente peligrosa.

"Emma Goldman: Una mujer sumamente peligrosa" ("Emma Goldman: An exceedingly dangerous woman", 2003) es un documental de Mel Bucklin que gira en torno a la figura de Emma Goldman, considerada durante más de treinta años cómo el enemigo público número uno en Estados Unidos, no por cometer actos violentos, sino por utilizar el arma más peligrosa que está a la mano de todo ser humano: la razón. Con una vida apasionante, Emma Goldman, junto a Alexander Berkman, se encontrará en el ojo del huracán del movimiento anarquista desde finales del S. XIX hasta buena parte de la primera mitad del S. XX.


Emma Goldman: una mujer sumamente peligrosa
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Història d´una anarquista: Ethel MacDonald.

"Història d´una anarquista" (An anarchist´s story, 2007) és un documental de Mark Littlewood, coproduït per Televisió de Catalunya i BBC Scotland, que explica a través d'acurades reconstruccions, abundant material d'arxiu i les intervencions de prestigiosos especialistes la història d'una jove periodista i anarquista escocesa que en va ser testimoni de primera fila de la guerra civil espanyola: Ethel MacDonald.

Història d´una anarquista. from Colectivo Roig i Negre on Vimeo.

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[Libro] Visión en llamas: Emma Goldman sobre la Revolución española.

Emma Goldman, realizó tres viajes a España para observar de primera mano la revolución social más profunda que había tenido lugar en la historia. La selección de sus escritos aquí presentados no solo constituye una crónica de los debates, las luchas y el fervor revolucionario de la revolución española, sino que entablan también un elaborado diálogo sobre la revolución y el cambio social.

 Los textos abarcan el movimiento anarquista español; las colectivizaciones en industria, agricultura y educación; la colaboración con el gobierno republicano; el sabotaje comunista a la revolución propuesta por los anarquistas; la lucha contra el fascismo; las mujeres en la revolución española; y evaluaciones generales sobre la revolución española y el movimiento anarquista internacional. En Visión en llamas David Porter muestra las luchas de Emma Goldman ante las contradicciones de la revolución española, y sus esfuerzos por mantener la integridad y sus ideas en el fragor del activismo político.

“Visión en llamas es un tesoro histórico, una obra en la que las perlas de los comentarios personales y políticos de las cartas de Emma Goldman están salpicadas por las ricas notas contextuales de Porter. El libro es fascinante en cuanto a lo que revela, no solo sobre Emma Goldman y las ideas del anarquismo, sino también sobre la revolución española, y sobre las vidas de tantos extraordinarios individuos que participaron en aquel momento en la lucha por la justicia mundial.”
HOWARD ZINN


“Emma Goldman describió los esfuerzos de los trabajadores y campesinos españoles para construir y defender una sociedad anarquista. Es una turbadora experiencia presenciar, a través de sus ojos, sus logros y sus afanes, atrapados entre el martillo fascista y el yunque comunista, ignorados y vilipendiados por los ‘progresistas’ occidentales. Con el material presentado, y con sus perspicaces comentarios, David Porter ha realizado una muy significativa contribución a la interminable lucha por la libertad y la justicia.”
NOAM CHOMSKY


David Porter ha estado enseñando ciencia política, en los últimos veintisiete años, en SUNY/Empire State College. Desde 1960 ha escrito numerosos artículos sobre la revolución y el anarquismo, inspirado y formado por las ideas y las realidades de la década de la revuelta argelina, los experimentos en Argelia con la autogestión de los trabajadores, el Mayo del 68 en Francia y los diversos movimientos libertarios norteamericanos de aquel tiempo.

El Viejo Topo, Colección Memorias. Barcelona 2012
David Porter
416 págs. Rústica 21,5x15 cm
ISBN 9788415216971
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Mujeres Anarquistas: Michela Calazzo.

Mujeres Anarquistas :: Michela Calazzo. Universidad de Sassari, Cerdeña, Italia. Conferencia Ofrecida en los Cursos de Verano de Casariche, el 25 de Agosto de 2011.

Mujeres Anarquistas :: Michela Calazzo from Casariche Cursos on Vimeo.
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Ni Dios, ni patrón, ni marido.

SINOPSIS:
Cuando la policía rosarina amenaza de muerte a Virginia Bolten como represalia a su prédica anarquista, ésta se traslada a Buenos Aires. Una vez allí, busca refugio en la casa de Rogelio, un  hombre de espíritu generoso y solidario que fue amigo de su padre.  Virginia pronto establece contacto con Matilde, una mujer también anarquista que lleva a cabo su militancia en una fábrica de hilados, propiedad de Genaro Volpone. Este encuentro se produce cuando en la hilandería estalla un conflicto por el despido de una de las obreras.  Es esa ocasión, la presencia de Virginia es decisiva para llevar adelante la protesta. Aunque la medida de fuerza no alcanza sus objetivos, como consecuencia de la misma se constituye un grupo que, junto a Virginia, intentará hacer realidad un viejo proyecto de ésta: la edición de un periódico anarquista en el que la voz de la mujer resuene con una firmeza y contundencia inédita para la época.

Después de salvar distintos reveses, el periódico La Voz de la Mujer gana la calle, convirtiéndose en el primero en Latinoamérica que englobó las ideas comunistas-anarquistas y feministas.
La fortaleza de la personalidad de Bolten trascendió los límites de la ciudad: ella encabezó la primera conmemoración y marcha por el 1º de Mayo, en 1890.

Acerca de Virginia Bolten: Era hija de un vendedor ambulante alemán. Trabajó en una fábrica de zapatos y luego en la empresa azucarera Refinería Argentina de Rosario. Contrajo matrimonio con un anarquista uruguayo de apellido Márquez, activista en el gremio de los zapateros.

El 1 de mayo de 1890, encabezó la primera manifestación por el 1 de mayo en conmemoración de los Mártires de Chicago, enarbolando una bandera negra y letras rojas con la consigna: “1 de Mayo, Fraternidad Universal”. Luego de pronunciar un discurso revolucionario y difundir propaganda anarquista frente a los trabajdores de la Refinería Argentina, es detenida bajo el cargo de atentar contra el orden social. Fue la primera mujer oradora en una concentración obrera.

Durante 1896/1897 editó el periódico anarcofeminista La Voz de la Mujer, cuyo elma era “Ni Dios, ni patrón, ni marido”. En ese periódico se difundían los ideales del comunismo libertario, las injusticias contra los trabajadores y en especial contra las mujeres. También colaboró en las páginas de La Protesta.
Partició como oradora en actos anarquistas en ciudades como San Nicolás de los Arroyos, Campana, Tandil y Mendoza. En noviembre de 1900 fue arrestada junta a Teresa Marchisio y otros cuatro anarquistas por organizar una contramarcha en repudio a la procesión católica de la Virgen de la Roca, en Rosario. También organizó la “Casa del Pueblo” junto a otros anarquistas, realizando eventos político-culturales, debates, discusiones, lectura de poesía y teatro para los obreros. El 20 de octubre de 1901 fue arrestada por distribuir propaganda anarquista en las puertas de la Refinería Argentina durante un conflicto en que murió por la represión policial el obrero Cosme Budislavich. En 1902 participó de una manifestación en Montevideo el 1 de Mayo, y como oradora denunció la Ley de Residencia Argentina y la represión al movimiento obrero. Ese año participó también de un acto del Sindicato Portuario en el teatro San Martín. En 1904 volvió a Buenos Aires y formó parte del Comité de Huelga Femenino organizado por la Federación Obrera Argentina, movilizando a los trabajadores del Mercado de Frutos de Buenos Aires. Esas febriles actividades causaron en Virginia Bolten un deterioro en su salud; sus compañeros del grupo de teatro germinal iniciaron una colecta en su beneficio. En 1905 fue nuevamente arrestada y su pareja Márquez fue deportado a Uruguay, aplicándosele la Ley de Residencia.

En 1907, participó en la huelga de inquilinos como parte del “Centro Femenino Anarquista”, razón por la cual se le aplicó la Ley de Residencia y fue expulsada al Uruguay, siendo Montevideo su lugar de radicación definitiva. Su casa se convirtió en una base de operaciones de los anarquistas deportados desde Argentina. En Uruguay se reunió con su familia, compuesta por Márquez y sus hijos pequeños. En 1909 colaboró con el periódico anarcofeminista dirigido por Juana Rouco Buela, La Nueva Senda (1909-1910). En Montevideo organizó protestas por la brutal represión del 1 de mayo de 1909 en Buenos Aires, donde las fuerzas policiales de Ramón Falcón asesinaron cerca de una decena de obreros. También participó en la campaña a favor del pedagogo libertario Francisco Ferreri Guardia, fusilado en Montjuich en 1911. En ese año trabajó en la Asociasion Femenina- Emancipación, organizando a las mujeres anticlericales, a las operadoras telefónicas (en su mayoría mujeres) y activó contra las sufragistas femeninas.

Formó parte del grupo que apoyó el anarco-battlismo junta a Francisco Berri, Adrian Zamboni y Orsini Bertani, (anarquistas que apoyaban al régimen del presidente reformista Batlle y Ordóñez, que laicizó el estado y la repartición pública, además de nacionalizar empresas de capitales extranjeros). Durante este proceso, el anarquismo perdió apoyo popular y ganó preponderancia el Partido Socialista de Uruguay. Durante 1913 el periódico del partido, llamado El Socialista, atacó fuertemente a Bolten y su grupo, acusándolos de traicionar al movimiento obrero.

En los últimos años de su vida. Integró el Centro Internacional de Estudios Sociales, una asociación libertaria de Montevideo durante 1923. Según se cree, continúo viviendo en el barrio de Manga, en Montevideo hasta su muerte, alrededor de 1960.

Virgnia Bolten fue apodada la “Louise Michel rosarina”.
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En memoria de Maruja Lara, una mujer libre.

Con los últimos compases de «Las Barricadas», se ha procedido a la incineración del cuerpo de la compañera Maruja Lara. Valgan estas lineas como despedida:

En memoria de Maruja Lara, una mujer libre.

Los que tuvimos el honor de conocerla y tratarla, siempre recordaremos su conversación inteligente, su alegre sonrisa y su hospitalidad.
Junto a su inseparable amiga y compañera de ideas, Isabel Mesa, ha sido un referente de Mujeres Libres, durante la guerra, y de la Unión de Mujeres Demócratas, durante el franquismo. Gracias a ellas hemos recuperado la memoria de esas mujeres luchadoras.
Aún recuerdo su participación en 1996 en los actos de homenaje a las Mujeres Libertarias, que organizó la CGT, y como entonó el himno de Mujeres Libres.
Gracias Maruja y que la tierra te sea leve.

Rafa Maestre Valencia, 1 de marzo de 2012

Maruja Lara, nacida en Granada en 1917, falleció el 29 de febrero en Valencia a los 94 años
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[DVD] Documental "Indomables. Una historia de mujeres libres".

Indomables es la última producción de ZerikusiA. Con este trabajo queremos traer a primer plano otra parte de nuestra historia, la que cuenta la experiencia de Mujeres Libres.


A mediados de Mayo de 1936 aparecía el primer número de la revista Mujeres Libres. Un año después, en Agosto de 1937, se celebraba en Valencia el primer congreso estatal de la Federación Nacional de Mujeres Libres, una organización feminista de corte anarquista que tenía como objetivo que las mujeres se liberasen por ellas mismas de la cruel servidumbre de la ignorancia.
Indomables. Una historia de mujeres libres
Olvidadas hasta por sus propios compañeros Mujeres Libres llegó a contar con más de 20000 afiliadas. La vorágine de la guerra no les permitió desarrollar su programa en "la paz", pero nada ni nadie pudo impedir que germinase la semilla que portaban en sus entrañas.
El objetivo de este trabajo es, a parte de rescatar del olvido a estas mujeres, es denunciar (no me gusta el termino) la invisibilización a la que se someten, no solo a Mujeres Libres sino a otras mujeres y grupos de mujeres que por coherencia llevan hasta el final su disidencia y se mantienen al margen de estructuras pre-establecidas.
62 min.

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Una mujer libre Lucía Sánchez de Saornil.

Poeta y anarcofeminista, no aparece ni en los libros de literatura pese a ser precursora del ultraísmo, ni en los de historia pese a ser una de las figuras políticas más destacable del siglo XX.

Lucía Sánchez de Saornil nació en un barrio de Madrid, en una familia humilde, por lo que compaginó un trabajo como operadora, del que fue despedida por sus actividades sindicales, con los estudios en Bellas Artes. En sus primeros versos recurría al tema del amor lésbico, aunque oculta tras un pseudónimo masculino.
A partir de 1927 sustituye el verso lírico por la prosa libertaria y comienza a colaborar en publicaciones como Tierra y Libertad o Solidaridad Obrera, desembocando en la secretaría de redacción de CNT de Madrid. Pero Lucía, junto a sus compañeras Mercedes de Comaposa y Amparo Poch, se encontró con la contradicción existente dentro del movimiento: la doble moral que propugnaba la liberación de la humanidad, pero eso sí, con patrones patriarcales en la práctica.
Este hecho las llevó a fundar Mujeres Libres, organización anarcofeminista, que en torno a la CNT pone en primera plana la emancipación de la mujer, aun por encima del problema de clases. Partían de que desde el anarquismo, la revolución que se plantea no era sólo económica, sino una transformación ideológica, cultural y sexual.
Ella cambió el punto de vista respecto a esta emancipación. Lucía no responsabilizaba a las mujeres de su esclavitud, ni creía que fuese un trabajo sólo de ellas, sino un trabajo solidario entre mujeres y hombres. Seguido de una solidaridad entre mujeres.
También con respecto a la maternidad aportó frescura al ideario. Para ella, el “ser madre” era una de las muchas formas que una mujer tenía de conseguir la plenitud y siempre anteponía el “ser mujer”, nunca la función de madre debería de anular a la mujer.
Después de exiliarse en Francia con su compañera sentimental, América Barroso, volvió a Madrid en la clandestinidad, por miedo al nazismo. En Valencia acabó su vida retocando fotos, escribiendo y con un epitafio en el que el amor (libre) de su vida hizo poner: “Pero... ¿es verdad que la esperanza ha muerto?”.

Ruth C. Vidriales/Diagonal
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Entrevista a Conchita Liaño, libertaria y una de las fundadoras de Mujeres Libres en Catalunya.

A finales de la II República, dentro del proceso revolucionario que el movimiento libertario propugnaba, y ligado al derrocamiento simultáneo de la sociedad patriarcal, el colectivo Mujeres Libres combatió la idea de que el trabajo, la política y la lucha social fueran monopolio de los hombres, y luchó por ser portavoz de las mujeres a todos lo niveles. Después de la guerra, muchas acabaron encarceladas o exiliadas. La mayoría se desparramaron por Europa o América pero todavía alguna nos regala su presencia, como Conchita Liaño, que a sus casi 92 años cruzó el charco para ser homenajeada.

DIAGONAL: ¿Cómo fueron los inicios de Mujeres Libres?

CONCHITA LIAÑO: Yo ya andaba en Juventudes Libertarias desde los 15 años, desde el ‘34 nos juntábamos los fines de semana. Entonces sentimos la necesidad de empezar a luchar por la liberación de la mujer. Porque ustedes no se pueden ni imaginar lo que era la vida de la mujer en aquel entonces. De aquel grupo nos juntamos ocho mujeres, dos de ellas muy preparadas: una era maestra racionalista y la otra una militante muy bregada, Áurea Cuadrado. Yo tenía 18 años, era la más joven.

D: Sin embargo, las bases de Mujeres Libres eran obreras...
C.L: Todas. Nosotras empezamos así, con un local que nos prestaron los compañeros para dar clases. Nuestro objetivo era liberar a la mujer y a eso nos dedicamos con toda la pasión y a tiempo completo. Los compañeros no nos aceptaban. En el fondo se comprende: estaba la lucha, la guerra, la revolución... y ellos decían: “¿Que vienen éstas ahora?”.

D.: Ellos no veían la necesidad de espacios propios para mujeres, claro...
C.L.: Así fue, pero nosotras veíamos que era nuestra oportunidad, como efectivamente lo fue. Nos tenían como a adolescentes que se empeñan en tener un capricho. Pero nosotras no les hacíamos caso, al final creamos la Federación Nacional de Mujeres Libres. A mí me encargaron organizar la parte catalana, y me dediqué con tanta pasión y fuerza que me iba por los pueblos, organicé 38 pueblos, pero del trabajo de los grupos ya organizados no sabía nada.

D.: ¿La incomprensión de los compañeros militantes persiste aún?
C.L.: No, las han aceptado. Yo sé que a regañadientes, pero las han aceptado. No me tienes que decir, yo sé que a los hombres les cuesta mucho. A nosotras nos impulsaba la idea de que la mujer, lo primero, adquiriera conciencia de su propio valor y se considerara un ser humano con todos los derechos, las mujeres aceptaban ese plan establecido de sometimiento y no reaccionaban. Pero apenas veían una lucecita, iban en tropel, yo iba a pueblos donde las compañeras juntaban a muchas, y ahí se quedaban y se organizaban. Lo principal era que se prepararan. Nosotras en Barcelona creamos el Casal de la Dona Treballadora, donde se enseñaba puericultura, secretariado, enfermería, corte y confección para las que lo quisieran, y desde luego alfabetización. Los compañeros nos ayudaban a pagar el profesorado y la encargada de sacarles los ‘reales’ a ellos era Soledad Estorach. Ésa sí que se merece un monumento. ¡Qué lejos estábamos nosotras de pensar en la repercusión que ese esfuerzo nuestro iba a tener en el futuro! Ni se nos ocurría, y ahora estoy asombrada. Yo vengo aquí y las veo liberadas, como que no hace falta Mujeres Libres. Pero sí, ellas tienen que seguir luchando.

D: ¿Qué hemos heredado de Mujeres Libres las feministas hoy?
C.L.: No puedo opinar mucho, pero me he sorprendido un poco de que quieran regularizar la prostitución, yo estoy completamente en contra. Bueno, yo creo que aquí se ha conseguido todo, os veo mucho más preparadas que nosotras. Ahora hay que enseñar a las más jóvenes, que luchen para que las demás hagan lo mismo. Están completamente liberadas, si nosotras tuvimos algo que ver en eso, yo me siento más que feliz. Esta lucha no puede acabar. Quizás a las futuras generaciones de muchachos ya se les haya borrado este atavismo machista, y será gracias a las mujeres de ahora, que ya no sigan educando a los hijos diciendo “los hombres no lloran, no pueden fregar”. Dependerá de ustedes, por eso tienen que seguir luchando. Lo que siento es que mis compañeras no estén viendo esto, quisiera que estuvieran aquí y lo vieran porque nosotras no nos dábamos cuenta, la trascendencia que tuvo el esfuerzo de ese grupo de mujeres semi analfabetas, la resonancia que ha tenido... Eso me llena de satisfacción, me muero feliz y contenta.

D.: Al perder la guerra, vuestra lucha se truncó.
C.L.: Estaban ya los fascistas a las puertas de Barcelona, y nosotras no sabíamos qué hacer. Un compañero, Flores, decía: “Qué se piensan ustedes, en Francia lo van a pasar negro. Yo voy a ir a la plaza Tetuán y allí con una pistola...”. Yo, como era joven e idealista, pensé en unirme a él cuando todo estuviese perdido. Cuando fui aquella mañana a la FAI a ver qué se hacía, y me dicen que había que largarse, llegó el momento de buscar a Flores. Y cuando salgo de allí veo a Likiniano y a Casilda, anarquistas jóvenes(algo más viejos que yo), con mochilas, que se iban. “Pero Casilda, Likiniano, ¿ustedes se van?” y me dicen: “Claro que nos vamos, vivos seguiremos luchando”. “Es verdad, tienen razón, ¿para qué me voy a hacer yo matar?”. Entonces salí escapada desde Laietana hasta el hospital de San Pablo, donde yo vivía, y le dije a mi mamá: “Mira, mete cualquier cosa, lo que te vayas a poner que nos vamos camino de la frontera”. Cuando llegué a Francia exiliada allí las mujeres estaban muy liberadas. A pesar de las leyes napoleónicas con respecto a la mujer, allí tenían mucha libertad y estaban consideradas. Estuve ocho años, hasta que me fui a Venezuela. Llegué allí sola, sin una profesión, con una niña de cinco años de la mano, el problema fue sobrevivir. 

D: Al hablar de memoria histórica, en pocos espacios se analiza el trabajo y la lucha de aquellas mujeres.
C.L.: Bueno, tenía que ser así. Que nos den un poquito de cancha, pues con eso nos vamos a conformar, no queda otra. Pero habéis conseguido mucho, es extraordinario que, después de 40 años de silencio, ahora resurja todo. Sobre todo me reconforta que ustedes estén tratando de recuperarla, porque es muy importante para las generaciones futuras.

MUJERES LIBRES, UN MOVIMIENTO FEMINISTA EN PLENA GUERRA CIVIL
En 1936, Mercedes Comaposada, Lucía Sánchez Saornil y Amparo Poch i Gascón comenzaron a editar la revista Mujeres Libres en Madrid. A finales del ‘34 se había constituido ya en Barcelona el Grupo Cultural Femenino CNT, iniciado, entre otras, por Soledad Estorach, Elodia Pou y Conchita Liaño. Cuando ambos grupos se conocieron, y a pesar de las diferencias iniciales, las catalanas pasaron a llamarse Agrupación Mujeres Libres. En 1936 era ya la Federación Nacional Mujeres Libres, dedicada a la liberación de las mujeres de su “esclavitud de ignorancia, esclavitud de mujer y esclavitud de productora”. Aunque duró menos de tres años, Mujeres Libres movilizó a más de 20.000 mujeres, en su mayoría de la clase obrera, y desarrolló un vasto programa de actividades para capacitar a las mujeres. Con un gran desarrollo durante la guerra, contaba con 40 agrupaciones en Cataluña, 28 agrupaciones en Levante, 14 en Aragón, 13 barriadas en Madrid, y 15 en la zona central peninsular, sobre todo en Guadalajara. El 1º Congreso Nacional se celebró en Valencia en el verano del 37, donde se establecieron las bases de la organización.
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Mujeres Libres de España 1936-1939: cuando florecieron las rosas de fuego.

Se ha dicho que la historia la escriben los vencedores, pero más importante aún es que por mucho tiempo ha sido escrita fundamentalmente por varones que se precian de realistas, así que ocuparse de unas fantasiosas mujeres derrotadas pasa por tema de poca entidad como para que investigadores serios se dignen examinarlo. Por ello, en lo dedicado a la Guerra Civil de Española (1936-1939), probablemente el evento histórico del Siglo XX sobre el cual se ha producido más abundante documentación en lengua castellana dentro y fuera del mundo académico, las consideraciones acerca de la Agrupación de Mujeres Libres (en adelante indicada como MM. LL.) y sus huellas en el proceso social ibérico de aquel período por lo general son inexistentes del todo, cuando más reducidas a escuetas menciones de cliché tipo "pequeño grupo de feministas románticas" o "sección de mujeres de las organizaciones anarquistas ya existentes" y al limbo de las notas al pie de página.

De hecho, en la indagación de fuentes para preparar este texto, que gracias a Internet puede ser hoy día bastante prolija y permite verificar lo existente en fondos documentales como los de la Biblioteca del Congreso en Estados Unidos y las Bibliotecas Nacionales de España, Francia y otros paÌses, no encontramos referencia a ningún producto académico originalmente escrito en castellano, como artículo en revista arbitrada, tesis de pregrado o de postgrado dedicado específicamente al tema, aunque si localizamos un libro que a pesar de titularse "El Feminismo Ibérico" y ser escrito por una docente universitaria catalana [María A. Capmany (con la colaboración de Carmen Alcalde), editado por Oikos-Tau de Barcelona en 1970] no menciona en sus 150 páginas a MM. LL., tampoco a ninguna de las tantas y visibles militantes libertarias españolas por los derechos de la mujer, y ni siquiera al anarquismo. Apenas se pudo consultar la versión resumida de un trabajo académico en italiano [Giambelli, 1998] y una tesis de doctorado originalmente en inglés [Ackelsberg, 1998]. Ello a pesar de que se han publicado recopilaciones muy completas de fuentes primarias y testimonios detallados de muchas protagonistas, a saber: el # 4 del boletÌn EL NOI [1996], Iturbe [1974], Liaño [1999], Liaño y otras [1999] y Nash [1975]; aparte de ser nada menos que el primer movimiento feminista radical de auténtica base popular en el ámbito iberoamericano, precursor en la lucha por reivindicaciones que después de tantos años conservan plena vigencia, con el extraordinario mérito de iniciar con coraje la construcción de utopías en un entorno de enorme atraso social y cultural del cual la mujer era víctima por excelencia.

Las raíces de MM. LL.
Un profundo vínculo entre feminismo y anarquismo se establece desde los orígenes de ambas corrientes, luego de la Revolución Francesa y en los comienzos del capitalismo industrial en Europa Occidental, de manera que en precursoras como la inglesa Mary Wollstonecraft (1759-1797) [cuyo marido William Godwin hizo la primera exposición filosófica moderna de los fundamentos del anarquismo en la obra "Inquiry Concerning Political Justice" (1793)] o la francesa de ascendencia peruana Flora Tristán (1803-1844) se evidencia afinidad significativa con las mismas tendencias sociopolÌticas e intelectuales que en el segundo tercio del Siglo XIX, con Pierre J. Proudhon y Mijail Bakunin como sus figuras más destacadas, darían pie al ideal socialista libertario moderno.
Cuando hacia el último cuarto del Siglo XIX y primeras décadas del Siglo XX, el anarquismo se estructura como una opción teórico-práctica bien diferenciada del marxismo y otras corrientes radicales, mujeres como la francesa Louise Michel (1830-1905), la inglesa Charlotte Wilson (1854-1944), las norteamericanas Lucy Parsons (1853-1942) y Voltairine De Cleyre (1866-1912), la judía rusa Emma Goldman (1869-1940), las italianas Leda Rafanelli (1880-1971) y Virgilia D'Andrea (1890-1933), la hispano-argentina Juana Rouco (1889-1969), la puertorriqueña Luisa Capetillo (1879-1922) y la brasileña María Lacerda de Moura (1887-1945), entre muchas otras, representan toda una riqueza de pensamiento y acción que se tradujo en la constitución de un feminismo libertario específico. Por supuesto en España, donde el ideal ácrata arraigó como en ningún otro lugar, Èste tendrá muy pronto expositoras destacadas que comenzaron a divulgar el ideario anarcofeminista y a enriquecerlo con sus aportes [véase García-Maroto, 1996], como Belén Sárraga (1873-1951), Teresa Claramunt (1862-1931) y Teresa Mañé o "Soledad Gustavo" (1865-1939), esta última madre de Federica Montseny (1905-1994), que sería la mujer de trayectoria más resaltante en el anarquismo español de la decisiva década de 1930 (una concisa reseña informativa sobre cada persona, evento, publicación y organización del anarquismo ibérico que se menciona en este trabajo puede localizarse en el muy documentado volumen de Íñiguez [2001]).
Desde su fundación, ocurrida en 1910, la Confederación Nacional del Trabajo - CNT, central sindical orientada por el anarquismo y fuerza fundamental en el movimiento obrero español en las primeras décadas del Siglo XX - había tenido afiliación femenina y reconocido el derecho de las mujeres a su libertad económica y a salario igual que el hombre, pero poco o nada se planteó por mucho tiempo como iniciativas de lucha específica en relación a ellas, pues apenas es a fines de los años de 1920 y comienzos de los 30 cuando la presencia femenina empieza a hacerse más notoria en el espacio laboral de las empresas capitalistas hispánicas; además que con la concesión a las mujeres del derecho al voto (octubre de 1931) a poco de establecerse la II República, se generó una dinámica política y cultural que abría nuevas posibilidades para la participación de las mujeres en la lucha social.
En esa circunstancia es que en 1934 se funda en Barcelona el Grupo Cultural Femenino, núcleo pionero de articulación femenina dentro de la Confederación, al tiempo que otras instancias del movimiento ácrata peninsular como los ateneos libertarios y las revistas GENERACIÓN CONSCIENTE (luego rebautizada como ESTUDIOS) y REVISTA BLANCA, procuran atraer a sus filas a mujeres provenientes del reducido sector de las espaÑolas con alguna formación académica, pues a principios de la década de 1930 se estimaba en más de 50% el analfabetismo femenino en España, segín indica Giambelli [1998], siendo de suponer un porcentaje más alto entre los sectores populares. El objetivo inicial, en ambas vertientes, era alentar a más mujeres a acercarse al ideal libertario, pero la acelerada dinámica que se puso en marcha con el estallido de la guerra civil (19 de julio de 1936), impulsó a una rápida unificación de esfuerzos y a evolucionar a un planteamiento feminista muy activo, que tuvo la virtud de calar en muchas mujeres de los sectores populares y todavía hoy nos resulta inspirador.
El grupo que política e intelectualmente propugnaba las perspectivas feministas más consecuentes estaba en Madrid, con la escritora Lucía Sánchez Saornil (1895-1970), la abogada y educadora Mercedes Comaposada Guillén (1901-1994) y la médica Amparo Poch y Gascón (1902-1968). Desde esa ciudad, el 2 de mayo de 1936, sale a la calle el primer número de la revista MUJERES LIBRES, con 13 ediciones publicadas hasta 1938, donde se recogería lo esencial de las ideas que impulsaban a este colectivo y de las acciones que emprendió en medio de las complejas circunstancias de la Guerra Civil, además del esfuerzo para entonces inédito en el ámbito de habla castellana de hacer una publicación donde todos los textos y buena parte del componente gráfico eran creación femenina (la excepción a la regla fue la colaboración permanente como diseñador y dibujante de Baltasar Lobo, esposo de Mercedes Comaposada, que después sería un artista mundialmente conocido). El nombre de esa revista lo tomará poco más adelante la organización específica que constituirían las mujeres anarquistas desde septiembre de ese año en las zonas liberadas del fascismo, aún cuando el congreso que formalizó su fundación (que fue el único que pudieron realizar) ocurrió en agosto de 1937 en Valencia.
Para la creación de esta agrupación como un colectivo con significación social real, las más dedicadas activistas fueron mujeres provenientes del ambiente anarcosindicalista de Cataluña, como Soledad Estorach (1915-1993), Pepita Carpena (1919- ), Sara Berenguer (1919- ), Pepita Estruch (1920- ), María Jiménez, Concha Pérez (1915- ) y Concha Liaño (1919- ), pero no hay que olvidar a otras destacadas animadoras de ese proceso como Lola Iturbe (1902-1990), Carmen Conde - quien luego alcanzaría nombradía como novelista y académica - (1907-1996), Pilar Grangel (1893-1987), Isabel Mesa (1913-2002), Jurea Cuadrado (1900-1969), Pura Pérez (1919-1995), Suceso Portales (1904-1999), Concha Guillén (1919- ) y Antonia Fontanillas (1917- ).
El esfuerzo de todas las mencionadas y muchas otras se tradujo en una organización que llegó a contar con 147 agrupaciones locales - con un mínimo de 10 afiliadas cada una - y, según la cautelosa estimación de Nash [1975: 16] que rebajó 25% de la cifra que MM. LL. dio a conocer entonces, congregaba unas 21.000 mujeres en 1937, con evidente presencia política y cultural en regiones como Cataluña, Aragón y Valencia. Incluso hay referencias en varias fuentes respecto a que se constituyeron agrupaciones de MM. LL. en el exterior, concretamente en Argentina, Bélgica, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Holanda y Polonia.

Lo específico en las ideas de MM. LL.
El feminismo hispano anterior al nacimiento de MM. LL. era un movimiento que expresaba visiones y objetivos de sectores de clase media, con énfasis en el logro paulatino de los derechos políticos y en ir disminuyendo lo más absurdo de una tradición espiritual y jurídica misógina, ocupándose relativamente poco de la discriminación social, educativa y cultural que padecían las españolas obreras y campesinas. La aparición de este colectivo libertario marca una ruptura con esas limitadas experiencias previas, así como con el esfuerzo paralelo en el tiempo de comunistas, socialistas y falangistas de crear las secciones femeninas de los respectivos partidos, concebidas como meras correas de transmisión para llevar consignas y ordenes a un sector de la población para el que no se definían políticas específicas y que en lo esencial debía someterse a la dirección partidista, integrada siempre por varones, si acaso con alguna mujer que aceptara esa dominación de género. Al respecto, hasta el mismo nombre de Mujeres Libres enuncia una perspectiva teórico-práctica fundamentalmente distinta a lo que expresaba, por ejemplo, la Asociación de Mujeres Antifascistas controlada por el Partido Comunista, en cuya denominación ya se apunta que los objetivos específicamente femeninos son secundarios en la estrategia partidista de constituir - y controlar - un frente popular antifascista.
A pesar que muchas de sus activistas provenían de las otras instancias del movimiento libertario (CNT, Federación Anarquista Ibérica - FAI - , Juventudes Libertarias, los ateneos libertarios), desde el principio MM. LL. funcionó de modo autónomo, sin subordinarse a ninguna de las estructuras previamente existentes, pues se consideraba que - de acuerdo con el ideal anarquista - la organización separada permitiría una acción más eficaz en los temas que particularmente concernían a la mujer, ya que sólo con la acción femenina autogestionada se podría adquirir la confianza y capacidad para participar como iguales a los hombres en la tarea de construir un mundo mejor. Esto se explicaba así en la revista MUJERES LIBRES: "No luchamos contra los hombres. No pretendemos sustituir el dominio masculino por el femenino. Es necesario trabajar y luchar juntos pues sino nunca tendremos la revolución social. Pero necesitamos nuestra propia organización para luchar por nosotras mismas" [citado en Liaño y otras, 1999b: 18]. Esa misma autonomía se manifestó en las relaciones con otras organizaciones de mujeres del campo republicano, a las que repetidamente se tuvo que aclarar que MM. LL. no estaba dispuesta a limitar su acción en pro de transformar radicalmente la condición femenina, en aras de compromisos políticos coyunturales como el de la "unidad antifascista".
MM. LL. compartía sin duda la estrategia anarcosindicalista de lucha de clases y la visión comunista libertaria de la CNT y la FAI (su formulación más conocida está en las resoluciones del IV Congreso de la CNT, Zaragoza, mayo 1936), pero entendía que en ese marco cabía desarrollar sus objetivos organizacionales específicos, resumidos en dos consignas: capacitación y captación. Lo primero se refería al trabajo educativo, para ayudar a las mujeres obreras y campesinas a superar las enormes carencias de instrucción formal que padecían, lo cual era condición básica para acceder a lo segundo, pues las mujeres que se superaban a través de la educación podrían incorporarse y participar activamente en ese proceso de transformación social profunda impulsado por el movimiento libertario español en las áreas donde tenía predominio (particularmente en Cataluña y Aragón).
Como propuestas para modificar a corto plazo la situación femenina en España, los esfuerzos más insistentes de la Agrupación apuntaron a lo siguiente:
- Sobre el trabajo asalariado: La participación de la mujer era indispensable, porque en ello se fundaba la independencia econmica femenina. Por las urgencias de la guerra civil se aceptó la incorporación masiva de las mujeres a laborar en las fábricas, pero MM. LL. no quería simplemente esa función de emergencia, pues propugnaba un derecho definitivo al trabajo. Para que ese derecho no fuese mera acumulación de cargas adicionales sobre las espaldas femeninas, propugnaban la instalación generalizada de comedores populares y guarderías, así como que las faenas hogareñas fuesen compartidas.
- Relaciones de pareja: Este aspecto lo vinculaban con la independencia económica, pues sin ésta no es posible construir el amor libre, que es la relación basada en la libertad para asumir conscientemente el acuerdo de compartir la existencia, y nada tiene que ver con esa caricatura de promiscuidad sexual sin compromiso que ha promovido como espantajo el conservadurismo religioso de entonces y de ahora. En tanto anarquistas, repudiaban el control y sanción institucional (estatal o eclesiástico) sobre las uniones, porque tal ingerencia refuerza el papel dominante de esas estructuras de poder, además de consolidar la desigualdad hombre-mujer en las relaciones interpersonales.
- Prostitución: Sobre este tema hicieron proposiciones originales. La consideraban como un resultado inherente al sistema capitalista y estaban en su contra, pero a favor de las prostitutas. Decían que no se podía acabar con la explotación sexual sólo con medidas policiales, pues ello supondría dejar sin trabajo a muchas mujeres. Plantearon que inicialmente debía existir una prostitución liberatoria, con exámenes y tratamientos médico-sicológicos, orientación y capacitación en trabajos sustitutos, ayuda moral y económica, que progresivamente llevasen a la desaparición de este "oficio".
- Educación infantil: siendo un asunto al que prestaron la mayor atención, sostenían que en las escuelas capitalistas se adquiría una mentalidad encasillada por los valores burgueses, por lo que era esencial que todos los involucrados diesen un giro total al proceso educativo, potenciando una escuela para la libertad a la que asistiesen juntos niñas y niños, iniciativa radical para la época en España. Además se reivindicaba la teoría y la experiencia de la pedagogía libertaria que desde el Siglo XIX se habÌa asociado estrechamente con el movimiento anarquista. Esta asociación había tenido un exponente ilustre en el catalán Francisco Ferrer (1859-1909), fusilado por quienes no hallaron otro modo de detener su innovadora acción pedagógica.
- Familia: Criticaban la jerarquización autoritaria que imperaba en su seno y su sometimiento al poder paternal. En opinión de MM. LL., la mujer y los hijos carecían de todo derecho a expresarse dentro de la familia tradicional, siendo que el sistema capitalista utiliza esta institución para favorecer la propiedad privada y la sumisión a los poderes autoritarios, de modo que la estructura familiar debía transformarse radicalmente en términos de igualdad, libertad y solidaridad unidos con lo que se planteaba respecto a las relaciones de pareja.
- Educación sexual: Enfrentando al oscurantismo de raíz clerical que para entonces campeaba en la península ibérica, con tanta fuerza que era visible hasta en la conducta cotidiana de quienes se consideraban "de izquierdas", MM. LL. insistió en abrir canales para informar y discutir sobre la sexualidad, incluyendo temas para entonces tabú como los métodos anticonceptivos o el aborto, en tanto la consideraban un aspecto esencial de la vida humana, que debía ser conocido para ser transformado en el sentido más positivo para la felicidad individual y colectiva.
Es necesario apuntar que las ideas y la existencia misma de MM. LL. enfrentaron resistencias incluso dentro del ámbito libertario, donde a pesar de brindarse cierto apoyo económico, locales de funcionamiento y espacio en la prensa ácrata, no se quiso aceptar a la Agrupación como un organismo igual a la CNT, la FAI y las Juventudes. Cuando MM. LL. solicitó formal reconocimiento en un pleno nacional del movimiento libertario en octubre de 1938, se le respondió que "una organización femenina sería para el movimiento obrero un elemento de desunión y desigualdad, con consecuencias nefastas en el desarrollo futuro de la clase obrera." [citado por Nash, 1975: 19]
Ciertamente tal resistencia a reconocer la especificidad y necesidad de autonomía en la lucha femenina puede interpretarse como una muestra de la opresiva tradición del dominio de género, presente con todo su peso en la España de entonces, que llevaba a la mayor parte del anarquismo ibérico a ver la lucha de MM. LL. con condescendencia pero como algo secundario, mientras que los libertarios de talante más puritano se incomodaban porque esa lucha asomaba en tópicos tan escabrosos como los relacionados con la sexualidad. Ni que decir que fuera del ámbito ácrata eran vistas como la expresión más acabada y pintoresca de la "locura anarquista", infamia que luego se usaría para justificar un desdén -vigente aún para muchos- hacia esa experiencia de lucha.

Mujeres Libres en acción
Para aclarar que no hablamos de un colectivo cuya existencia fuese básicamente testimonial o teórica, se impone destacar la labor concreta que en menos de 3 años de existencia realizó la Agrupación. Aparte de la revista ya mencionada, muchas de las agrupaciones locales de MM. LL. tenían sus propias publicaciones, además de difundir textos e informaciones en el resto de la prensa libertaria. También hay testimonio de la impresión de un sinnúmero de folletos, hojas de propaganda, afiches y libros, para cuya referencia más detallada se puede ver lo indicado en Ackelsberg [1999], Giambelli [1998], Iturbe [1974] y Liaño y otras [1999].
- Realización de una amplísima labor de capacitación educativa básica y aprendizaje laboral dirigida a las mujeres obreras y campesinas. Para ello, en muchos sitios se participó dentro de las iniciativas impulsadas por los sindicatos, mientras que en Barcelona MM. LL. puso en marcha de modo independiente el "Casal de la Dona Treballadora", donde se atendían entre 600 y 800 mujeres en clases de alfabetización, instrucción básica, mecánica y agricultura, sin olvidar enseñanza sindical y temas económico-sociales.
- Vale indicar que si bien en los primeros dÌas de la Guerra Civil hubo una espontánea integración de mujeres a las milicias anarquistas, eso no ocurrió por iniciativa de MM. LL., desde donde se hizo todo lo posible a favor de esas combatientes, que fueron excluidas de la línea de batalla con la militarización de las milicias en noviembre de 1936. En todo caso, MM. LL. mantendría su esfuerzo a favor de canalizar el máximo de suministros hacia el frente.
- Se promovieron jornadas de agitación y propaganda, programas de radio, bibliotecas móviles y eventos culturales resaltando el papel de las mujeres organizadas para transformar por si mismas las condiciones de la existencia femenina, lo que resultaba imprescindible en el proceso hacia la revolución social que proponía el anarquismo. Se enfatizó en orientar estas actividades hacia las colectividades agrarias e industriales impulsadas por la CNT y la FAI.
- Participación directa en la creación y gestión de guarderías y comedores populares, respondiendo a una reivindicación inmediata de las trabajadoras. También se impulsó el funcionamiento de orfanatos y centros de apoyo a los refugiados, en auxilio a las vÌctimas más desvalidas del conflicto armado.
- En el área de salud, MM. LL. fomentó la creación de una Escuela de Enfermeras y el Instituto Materno-Infantil Louise Michel, ambos en Barcelona. Debe decirse que - habiendo tomado la CNT la polémica decisión táctica de participar en el gobierno republicano - la Ministra de Sanidad era Federica Montseny, a quien correspondería la paradójica circunstancia, para una anarquista, de ser la primera mujer en el mundo que ocupase una cartera ministerial.
- También en conjunto con el Ministerio de Sanidad, se trabajó en hacer funcionar los "liberatorios" de prostitución.
Toda esa fulgurante actividad y reflexión se vio truncada por el triunfo de los fascistas de Franco, que condujo a estas mujeres a la cárcel, al exilio, a volver a la situación contra la que se habían rebelado, o lo que tal vez fue peor, a un silencio que negaba a muchas tan siquiera mencionar la experiencia más rica de sus vidas. Entre la desesperanza y debilitamiento que significó el exilio para el anarquismo español, parte de lo peor le tocó a las veteranas de MM. LL., a quienes ni siquiera les fue posible mantener estructuras organizadas en la clandestinidad o en el exterior, como si pudieron hacerlo otras expresiones del movimiento libertario ibérico. Apenas si se registró el esfuerzo, iniciado por Suceso Portales, Sara Berenguer y otras, de publicar la revista MUJERES LIBRES DE ESPAñA EN EL EXILIO, que comenzó a aparecer en Londres en 1964, luego se siguió editando en Francia y se mantuvo por 47 números hasta 1976, pero que fue prácticamente desconocida fuera de reducidos círculos de la envejecida emigración ácrata española.
Aquellas extraordinarias mujeres tuvieron que esperar muchos años para al menos rememorar en conjunto, y también para que hubiese oídos atentos a escucharlas, así como a seguir el rumbo que ellas abrieron, tomando el mismo nombre de Mujeres Libres para iniciativas anarcofeministas que ahora funcionan en Francia, Colombia, Argentina, Estados Unidos y España. La herencia principal que han legado a la posteridad es que si es posible construir - pese a estar en medio de una difícil coyuntura - un movimiento feminista radical de masas, que a través de la acción directa promueva cambios sustanciales e inmediatos en la condición de sometimiento a la cual están sujetas tantas mujeres. Por decirlo con palabras de Concha Liaño: "Hoy apenas quedamos las veinteañeras de esa gesta. Todas las mencionadas han desaparecido. Bastantes somos las que les debemos mucho. Y la autora de estas líneas más que ninguna. Desde aquí quiero reiterar que nunca las olvidé y que las he llevado en mi corazón a través de tantos años de ausencia física. ¡Ya ves Mercedes, no hemos desaparecido!... Aquella semillita que con tanta fe, ardor y esfuerzo sembramos, luchando contra reloj, porque teníamos el tiempo contado, corto, ¡GERMINÓ!" [Liaño, 1999a: 4].


BibliografÌa
ACKELSBERG, Martha (1999)
Mujeres Libres. El Anarquismo y la Lucha por la Emancipación de las Mujeres. Barcelona, Virus, 320 p.
EL NOI (1996)
Boletín de la Fundación Salvador Seguí, Valencia, # 4 (monográfico dedicado al tema "La Mujer en la Revolución Española"), 24 p.
GARCÍA-MAROTO, MarÍa Ángeles (1996)
La Mujer en la Prensa Anarquista. Española 1900-1936. Madrid, Fundación Anselmo Lorenzo, 285 p.
GIAMBELLI, María A. (1998)
"Mujeres Libres" (Versión resumida en italiano de tesis presentada ante la Facultad de Ciencia Política de la Universit· degli Studi de Milán), en <www.club.it/culture/culture99/maria.giambelli/>.
ÍÑIGUEZ, Miguel (2001)
Esbozo de una Enciclopedia Histórica del Anarquismo Español. Madrid, Fundación Anselmo Lorenzo, 645 p.
ITURBE, Lola. (1974)
La Mujer en la Lucha Social y en la Guerra Civil en España. México, Editores Mexicanos Unidos, 220 p.
LIAÑO, Concha (1999a)
"Sobre Mujeres Libres". EL LIBERTARIO, Caracas, # 14, p. 4 (también en <samizdata.host.sk/LIB14mujeres.html>).
LIAÑO, Concha y otras (1999b)
Mujeres Libres. Luchadoras Libertarias. Madrid, Fundación Anselmo Lorenzo, 291 p.
NASH, Mary - prólogo, selección y notas - (1975)
Mujeres Libres. España 1936-1939. Barcelona, Tusquets, 358 p.
ROSELL, Thyde (2000)
"Mujeres Libres - Femmes Libres". ALTERNATIVE LIBERTAIRE, Bruselas, # 233 (se consultó la versiÛn en francés que está en <bibliolib.net/Rosell-mujereslibres.htm>).
En el WWW, en inglés y francéÈs, se encuentran diversos textos sobre el tema, que esencialmente repiten lo expuesto en los libros de Ackelsberg y Nash, pero desconociendo los testimonios de las protagonistas recogidos en el boletín EL NOI y, particularmente, en el indispensable volumen recopilatorio editado por la Fundación Anselmo Lorenzo en 1999. En nuestro idioma sólo se localiza un trabajo de alguna extensión sobre el asunto, que es un primer borrador más "periodÌstico" de este texto <www.analitica.com/bitblioteca/nelson_mendez/mujeres_libres.asp>.
Para información general sobre la historia del feminismo anarquista, especialmente en el ámbito de habla inglesa, ver los websites "Anarcha-Feminism" <burn.ucsd.edu/~mai/afem_kiosk.html> y "AnarchaFeminism" <www.geocities.com/Paris/2159/anarfem.html>. En castellano no hay nada equivalente al momento de escribir estas líneas, aunque se puede encontrar alguna documentaciÛn de interÈs en "Mujeres Creativas" <mujerescreativas.canadianwebs.com> y en "CGT-Mujer" <www.cgt.es/mujer>.
Otras referencias, al parecer con valiosa información pero que no fue posible revisar en la investigación para este artículo, son un par de documentales donde se recogen testimonios de sobrevivientes de Mujeres Libres: "All Our Lives - De Toda La Vida", de Lisa Berger y Carol Mazer (Estados Unidos - España, 1986, 54 minutos) y "Mujeres del 36", de Ana Martínez y Llum Quiñonero (España, 1999, 86 minutos). Hay también un film de ficción histórica: "Libertarias", de Vicente Aranda, España, 1996, que se centra en lo anecdótico y casi nada se ocupa de la trascendencia histórico-social del tema
Nelson Méndez (profesor de la Universidad Central de Venezuela) [Artículo arbitrado y aceptado para publicación en la REVISTA DEL CENTRO DE ESTUDIOS DE LA MUJER, de la UCV, Caracas 2003]
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Mujeres Libres en el Exilio.

En Madrid, casi paralelamente, surgía un grupo de Mujeres Libres, con los mismos objetivos emancipadores que el Grupo Cultural Femenino, en Cataluña. La emancipación de la mujer obrera, de su triple esclavitud, de la ignorancia, de la sumisión sexual y la de la sola competencia como sujeto reproductor, arraigado modelo tradicional. La tarea no era fácil en un país con un alto nivel de analfabetismo y unas cuotas de marginación aún más humillantes, factores decisivos del secular machismo.

Tras un tiempo de acercamiento y proyectos comunes, las dos agrupaciones unificaron criterios, generando una incalculable influencia y honda repercusión social y crítica. Para las fundadoras Lucía Sánchez Saornil, Mercedes Comaposada y Amparo Poch, la cultura era un factor decisivo en los medios obreros, con acentos determinantes a la hora de conquistar el respeto y los derechos de la mujer, tan desasistida. Se crearon escuelas racionalistas y se potenciaron los ateneos culturales, que durante tanto tiempo habían constituido lugares de formación, de educación y de esparcimiento, donde la clase obrera armonizaban el ocio y la cultura. Para divulgar las enseñanzas e información de la mujer fundaron la revista Mujeres Libres, más tarde portavoz de la Agrupación, modelo de publicación ética y estética, que daba a conocer las actividades de las delegaciones de cada barriada que federaba Mujeres Libres. La guerra cambió el contenido de la revista, de «orientación y documentación social», y a partir de julio de 1936 se transformó en un periódico combativo a tenor de las circunstancias.

Uno de los principios de la agrupación Mujeres Libres fue mantener su independencia y autonomía, incluso dentro del movimiento libertario, al cual estaba vinculada en sus Sindicatos Obreros (CNT), Grupos Específicos (FAI) y Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL), sin hacer concepciones en el plano de su relación con otras organizaciones femeninas. Ante las reiteradas invitaciones de la Asociación de Mujeres Antifascistas para una función de organizaciones, Lucía Sánchez Saornil, desde las páginas de Solidaridad Obrera, escribía a Dolores Ibarruri las razones de su negativa a integrarse en el frente único antifascista. Aducía que el Partido Comunista era el principal protagonista, el que programaba y controlaba todas las actividades y, en consecuencia, las decisiones de las demás organizaciones. «Mujeres Libres –decía– tiene la personalidad propia de una organización revolucionaria, con objetivos concretos y una clara conciencia de su misión, que va más allá del limitado antifascismo.» Mujeres Libres prefería continuar dentro de la Unidad del Frente Popular Antifascista, representada por la tendencia libertaria, prescindiendo de ayudas oficiales, para poder conservar «…íntegramente su carácter y personalidad».

Orientados por el pensamiento de Bakunin, el movimiento libertario español había aceptado la igualdad de derechos de hombres y mujeres en el Congreso de Zaragoza, de Abril de 1872. A pesar de la lucha de la mujer obrera, una gran parte de sus compañeros la marginaba a la hora de tomar decisiones. Los hombres seguían siendo los líderes en sus lugares de trabajo y en sus propios hogares. El paso de los años no desterró viejos atavismos y prejuicios. La agrupación Mujeres Libres no tuvo el pleno consenso de sus compañeros, al considerar intrusa su participación, que interfería su lucha social. Frente a tan manifiesta incomprensión, la pedagoga Pilar Grangel, consciente de que las relaciones de hombres y mujeres anarquistas debían centrarse en una labor común, en el número 12 de la revista Mujeres Libres, escribía: «No, compañeros, no; la mujer en sus reivindicaciones no pretende buscar frente a vosotros la competencia sino aunar sus energías a las vuestras, Porque si la mujer se defiende, os defiende también a vosotros.»
El 3 de enero de 1937, en plena revolución social, ostentando García Oliver la cartera de Justicia, firmaba el decreto que concedía a la mujer la plenitud de sus derechos civiles. De hecho, ella ya los había ido conquistando desde siempre, pero en aquellas circunstancias, desde el primer día de la Guerra Civil. Primero, con su presencia en las barricadas, y luego, con su incorporación a las Columnas de las Milicias Antifascistas, que iban a luchar en campo abierto. Mientras, en la retaguardia, asumía responsabilidades, inéditas para ella, con la organización de toda suerte de ayudas en las brigadas femeninas de trabajo y la asistencia social en el Comité de Refugiados y la Infancia, la creación de la Columna de Mujeres Libres que, con un tren de máquinas de lavado y planchado, debía actuar en los frentes de guerra. Sin olvidar los programas de alfabetización, los cursos de aprendizaje y el trabajo en las fábricas de armamento y de la producción en general, ni abandonar su labor en los Servicios Públicos y en las Colectividades rurales, donde desempeñó toda clase de trabajos en sustitución de los hombres. La mujer fue, así, pieza fundamental en el frente de la retaguardia, sin cuya actividad y buen funcionamiento no era posible el combate del ejército en el frente real.

Estas mujeres, que lucharon por la revolución y su propia emancipación en medio de una guerra, en 1939, salían al exilio y eran internadas en campos de concentración y en refugios franceses, y cuando se declaró la Segunda Guerra Mundial, fieles a su espíritu antifascista, se incorporan a la Resistencia, para seguir defendiendo la Libertad contra el fascismo, el mismo enemigo que en España. Muchas, no sabemos cuántas, acabaron en los campos de exterminio nazi.

Después, pasados los años, ancladas sus vidas en la Europa de su exilio, decidieron reivindicar la memoria de la revista Mujeres Libres de su juventud, y Sara Berenguer, desde Montady (Francia), Suceso Portales, desde Londres, y la colaboración de otras compañeras, reapareció Mujeres Libres en el Exilio, una modesta publicación, escrita, sufragada y editada por ellas mismas. De las que vivieron aquella y la posterior andadura ya quedan pocas, pero conservan el espíritu, como divisa, de la revolución que les mostró el camino para sentirse como seres libres.
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